El término «metaverso» ha ganado popularidad en los últimos años, sobre todo después de que gigantes tecnológicos como Meta (anteriormente Facebook) empezaran a invertir considerablemente en esta nueva frontera digital. Pero ¿qué significa realmente el metaverso para la industria de la moda?
El metaverso se concibe como un universo digital compartido, un entorno virtual común que surge de la integración entre la realidad física y la realidad virtual aumentada. En este entorno, las personas pueden relacionarse entre sí y con un espacio digital tridimensional. Dentro del ámbito de la moda, el metaverso tiene el potencial de transformar de forma profunda cómo se crea, se adquiere y se vive la moda.
La transformación digital de la moda
La influencia del metaverso en la moda implica principalmente la integración de la realidad virtual y aumentada con el comercio electrónico y el marketing digital. Las marcas de moda están adoptando cada vez más tecnologías emergentes para mejorar la experiencia del consumidor. Un ejemplo es el uso de avatares y probadores virtuales que permiten a los clientes «probarse» ropa en un entorno virtual antes de realizar una compra. Esto no solo mejora la experiencia de compra, sino que también facilita el acceso a las colecciones desde cualquier lugar del mundo.
Balenciaga, por ejemplo, presentó una colección dentro de un videojuego, dando a los jugadores la oportunidad de interactuar con sus creaciones en un espacio totalmente digital. Asimismo, la marca Gucci lanzó en Roblox una versión exclusiva de su bolsa Dionysus y consiguió venderla por sumas muy elevadas, evidenciando así la disposición del público a gastar en artículos de moda virtuales.
Economía dentro del metaverso
El metaverso también genera nuevas oportunidades económicas. Con la llegada de las criptomonedas y tokens no fungibles (NFTs), las transacciones dentro del metaverso ofrecen una nueva fuente de ingresos para las marcas. Las ventas de moda digital mediante NFTs están creciendo, permitiendo a los diseñadores independientes y a las marcas reconocidas capitalizar en la exclusividad y la escasez digital.
La firma de moda digital Rtfkt Studios, adquirida por Nike, refleja con claridad esta corriente. Rtfkt diseña sneakers y diversos accesorios convertidos en NFTs, piezas muy codiciadas y buscadas dentro del entorno digital. Las operaciones de compra de estos objetos alcanzan cifras notables, lo que evidencia cómo la moda digital puede consolidarse como un negocio rentable.
Sostenibilidad y efectos sobre el entorno natural
El impacto ambiental que genera la moda física abarca un amplio espectro y suele debatirse debido a las inquietudes sobre la sostenibilidad de sus métodos de fabricación y los desechos resultantes, mientras que la moda en el metaverso surge como una posible opción más responsable, ya que las prendas digitales no requieren insumos tangibles ni producen residuos y, por ello, pueden significar un uso más eficiente de recursos; aun así, se debe evaluar el gasto energético implicado en la creación y operación de estos entornos virtuales y en las transacciones con criptomonedas.
El futuro de la moda digital
El metaverso continúa expandiéndose, y con él, las posibilidades para la moda son inmensas. Conforme avancen las tecnologías, no es descabellado imaginar un futuro donde los desfiles de moda tengan lugar en escenarios virtuales accesibles a una audiencia mundial, permitiendo una democratización del acceso a la alta costura. La industria de la moda tendrá que adaptarse a este nuevo paisaje digital, donde la creatividad, la tecnología y la sostenibilidad se entrelazan de formas innovadoras.
De este modo, el metaverso no solo transforma la manera en que concebimos la moda, sino que invita a reconsiderar cómo nos relacionamos con las prendas y qué entendemos por autenticidad dentro del entorno digital. La convergencia entre lo tangible y lo virtual no solo modificará la industria de la moda, sino también la forma en que percibimos y valoramos aquello que usamos, ya sea en el mundo físico o en el digital.
